Queridos amigos:
Vivo en Vilela desde que llegué a esta Casa en 2006, y mi experiencia sigue siendo además de gratificante, muy intensa.
Después de muchos años trabajando en España y Venezuela, cambié mi vida de ejecutiva con una intensísima agenda social por la paz de este lugar. Creo que cuando tomé esta decisión no acerté a dimensionar todas las satisfacciones que vosotros, los clientes y pasajeros de Casa Doñano, habéis sido capaces de darme.
Cada año nos visitan clientes de muchos países con el fin de disfrutar de sus vacaciones en el Hotel. Son muchos idiomas, muchas personas, cada una con sus costumbres y sus propia interpretación del sentido de las cosas, cada una con sus anécdotas tan diversas y todas ellas han enriquecido notablemente mi vida. Os estoy infinitamente agradecida.
Y no quiero dejar de mencionar a los PEREGRINOS que de casi todos los Continentes han pernoctado en Casa Doñano dejando su recuerdo inolvidable por el coraje, e ilusión puestos en su travesía haciendo "El Camino".
Haberos recibido de nuevo a muchos, y la promesa de vernos de nuevo con los que habéis llegado por primera vez, es sin duda la mayor satisfacción para mí y el estímulo para seguir en el empeño de hacer de "Este Rincón" un PARAISO para todos los que podemos disfrutarlo.
Sigo aquí con ideas, proyectos e ilusiones, llena de entusiasmo para recibiros y haceros una estancia difícil de olvidar.
Gracias a todos por vuestras palabras dichas o escritas. Por vuestras demostraciones de cariño y por permitirme siempre acercarme a vosotros.
Maria Rosa Fisas |